Ubicada en el corazón de Azerbaiyán, la región vinícola de Shamakhi es una joya aún desconocida para los amantes del vino a nivel internacional. Renombrada por su rico patrimonio histórico y sus paisajes pintorescos, Shamakhi ofrece condiciones ideales para la viticultura, gracias a un clima templado y un suelo fértil y variado. La región se beneficia de la influencia favorable de las montañas del Cáucaso y del mar Caspio, que aseguran una combinación perfecta de temperaturas moderadas y una insolación óptima. Los viñedos de Shamakhi están principalmente poblados por variedades autóctonas, pero también integran variedades internacionales, lo que permite una diversidad de sabores y aromas únicos. Entre las variedades locales, el Madrasa es especialmente apreciado por sus vinos tintos ricos y complejos. Los vinos de Shamakhi se distinguen por su equilibrio y finura, ofreciendo a los conocedores una gama de posibilidades de degustación. Además de la calidad de los vinos, la región cautivará a los enófilos con su hospitalidad cálida y su apertura cultural, constituyendo un destino ideal para los aficionados en busca de descubrimiento y autenticidad. Explorar los vinos de Shamakhi es abrazar una parte de la tradición vitivinícola ancestral de Azerbaiyán.