La región de Dorset, situada en la costa sur de Inglaterra, está empezando a hacerse un nombre en el mundo vitivinícola gracias a su estatus de IGP (Indicación Geográfica Protegida). Este distintivo asegura a los amantes del vino una calidad y un origen controlados de los productos. Aunque el viñedo de Dorset es relativamente joven en comparación con las grandes regiones vitivinícolas de Europa, se beneficia de un clima marítimo templado y de suelos calcáreos, similares a los encontrados en Champagne. Estas condiciones favorecen la producción de vinos blancos espumosos de alta calidad. Las variedades de uva más emblemáticas incluyen Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier, que dan lugar a vinos espumosos elegantes, a menudo comparados con los champagnes franceses. Los viticultores de Dorset están siendo cada vez más reconocidos por su innovación y su respeto por los métodos tradicionales, lo que se traduce en cuvées refinadas y distintivas. Para los apasionados del vino que buscan explorar terruños emergentes, Dorset ofrece una experiencia única y cautivadora, aportando una bocanada de aire fresco al panorama vitivinícola británico.