Situada en el suroeste de Kosovo, la región de Gjakova es una tierra prometedora para los amantes del vino que buscan nuevas experiencias enológicas. Con raíces en un rico patrimonio cultural, esta región vitivinícola se beneficia de un terroir único, compuesto por suelos calcáreos y un clima continental moderado, ideal para el cultivo de la vid. Los aficionados descubrirán aquí una producción enfocada principalmente en variedades autóctonas, como el Vranac y la Kadarka, pero también algunas variedades internacionales como el Chardonnay y el Merlot.
Desde hace algunos años, Gjakova ha captado la atención de los enófilos gracias a sus iniciativas modernas y a pequeños productores apasionados que combinan saber hacer tradicional con técnicas contemporáneas para crear vinos expresivos y refinados. Los viñedos de Gjakova ofrecen una gama variada de sabores, desde tintos robustos y especiados hasta blancos frescos y aromáticos.
Para aquellos que se inician en la gestión de bodegas, la región de Gjakova ofrece vinos que aportan un toque de diversidad y autenticidad. Es un destino imprescindible para cualquiera que desee ampliar su colección con vinos de una región que aún está preservada de la popularidad internacional.