Los vinos de Ginebra, beneficiados con la Denominación de Origen Controlada (AOC) desde 1988, provienen de uno de los cantones vitivinícolas más pequeños de Suiza, pero también uno de los más dinámicos e innovadores. Situada en el suroeste de Suiza, esta región vitivinícola está rodeada por la vecina Francia, lo que naturalmente influencia su cultura vinícola. Los diversos terruños se componen principalmente de arcillas calcáreas, ofreciendo condiciones óptimas para producir vinos de gran finura.

Las variedades emblemáticas de la denominación incluyen el Chasselas, que produce un vino blanco fresco y afrutado, a menudo llamado el 'vino del lago', gracias a su proximidad con el Lago Lemán. En el lado de los tintos, el Gamay y el Pinot Noir son los pilares, ofreciendo vinos elegantes y estructurados, a menudo sorprendentes por su riqueza y complejidad.

La innovación está en el corazón de la viticultura ginebrina, con los viticultores explorando constantemente nuevas variedades y técnicas de vinificación, al tiempo que respetan las tradiciones locales. Se presta especial atención a la sostenibilidad y la producción de vinos orgánicos, reflejando un fuerte compromiso con el medio ambiente. Los vinos de Ginebra son, por tanto, una excelente elección para los aficionados deseosos de descubrir vinos auténticos y expresivos, perfectos para enriquecer una bodega con hallazgos únicos.