Situada en el noroeste de Jordania, la denominación vitivinícola de esta región representa una joya aún desconocida en el mundo del vino. Aunque Jordania se asocia a menudo con sus paisajes desérticos y su rico patrimonio histórico, el noroeste del país ofrece un terruño único, propicio para la viticultura. Los viñedos se benefician de un clima mediterráneo con inviernos suaves y veranos calurosos, ideales para la maduración de las uvas. Este microclima, junto con una altitud relativamente elevada, permite la producción de vinos con una frescura y complejidad sorprendentes.

Los suelos están compuestos principalmente de caliza, lo que contribuye a la mineralidad distintiva de los vinos de esta región. Las variedades de uvas cultivadas incluyen cepas internacionales como Cabernet Sauvignon, Merlot y Chardonnay, pero también cepas autóctonas que empiezan a atraer la atención de los amantes del vino en busca de sabores nuevos y auténticos.

Los productores de esta región se esfuerzan por combinar técnicas modernas y tradiciones ancestrales para crear vinos de alta calidad. Para quienes se aventuran en la gestión de bodegas, los vinos del noroeste de Jordania representan una oportunidad para diversificar su colección mientras descubren sabores con una excelente finura y carácter.