Ubicada en el cruce de antiguas civilizaciones, la región de Madaba en Jordania está empezando a destacar en el mapa vitivinícola mundial. Con un clima mediterráneo caracterizado por inviernos suaves y veranos calurosos, así como suelos calcáreos propicios para la vid, Madaba ofrece condiciones ideales para la viticultura. Históricamente conocida por sus mosaicos bizantinos, la región comienza a captar la atención por su potencial enológico único.
Los viñedos de Madaba cultivan variedades internacionales como Cabernet Sauvignon, Merlot y Chardonnay, que se benefician de las amplias diferencias térmicas entre el día y la noche, permitiendo una maduración lenta y progresiva de la uva. Además, están en marcha iniciativas para revitalizar variedades autóctonas, redescubriendo así el legado vitivinícola ancestral de la región.
Los vinos de Madaba se distinguen por su rica paleta aromática y sus notas afrutadas bien equilibradas. Los productores locales están profundamente comprometidos con prácticas sostenibles, valorando cada paso, desde la vid hasta la botella, para garantizar una calidad excepcional. Para aquellos que gestionan una bodega, los vinos de Madaba representan una oportunidad para enriquecer su colección con creaciones típicas de Oriente Medio, combinando tradición y modernidad.